19 de mayo de 20264 min de lectura
El manifiesto de entrega-transporte-recepción es el documento que acredita que su residuo salió de la planta y llegó a donde debía llegar. Mientras no esté completo y firmado en las tres etapas, la responsabilidad sigue siendo del generador. O sea, suya.
La revisión que sigue toma menos tiempo que cargar el camión y le ahorra los dos problemas más comunes: manifiestos que no cuadran con la bitácora y manifiestos que nunca regresan cerrados.
Antes de que el camión se vaya
- Que sus datos como generador estén completos: razón social exacta, domicilio de la planta y número de registro ambiental. Un dato mal escrito invalida el cruce.
- Que el nombre del residuo coincida palabra por palabra con el de su bitácora. «Aceite usado» y «aceite lubricante usado» son el mismo residuo, pero conciliar es más fácil si se escriben igual.
- Que la cantidad y la unidad correspondan con lo que realmente subió al camión. Si pesó, ponga el peso; si estimó, que quede claro que es estimación.
- Que la clasificación CRETIB esté anotada y sea la correcta para esa corriente.
- Que el número de autorización del transportista aparezca y esté vigente. Pida verlo la primera vez y anótelo.
- Que el destino final esté identificado, con su propia autorización.
Después de que el camión se fue
Le queda su copia como generador, pero el documento no está cerrado hasta que regresa con el acuse de recepción del destino final. Ese retorno es responsabilidad del proveedor y es donde muchos se pierden.
- Anote en su bitácora el folio del manifiesto el mismo día del retiro.
- Marque en su calendario la fecha en que debería regresar cerrado.
- Si no llegó, reclámelo por escrito. Un correo con fecha vale como evidencia de que usted lo gestionó.
- Archívelo junto al registro de salida, no en una carpeta aparte.
La señal de alarma
Si su proveedor tarda meses en devolverle manifiestos cerrados, o se los entrega en bloque al final del año, el problema no es administrativo. Significa que no tiene control de la cadena, y ese descontrol termina en su expediente, no en el de él.
¿Le quedó una duda de su caso concreto?
Mándenos la corriente que genera su planta y le decimos en el día si entra en nuestras autorizaciones y cómo se retira.